Abrahán
Por el Siervo de Dios Frank Duff
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Siervo de Dios Frank Duff en 1936.1. El presente marca una crisis de fe. Este año fue de intercesión por la fe. La Legión vive totalmente de fe y para la fe, y una figura distinguida acaba de declarar que ella se distingue de su compañera la obediencia. Creo oportuno y apropiado detenernos con mirada reflexiva en un personaje que practicó en el más alto grado estas virtudes, y que puede llamarse con toda justicia el padre de la fe. Me estoy refiriendo a Abrahán. Hay otra razón especial para preocuparme de él. Su nombre está diariamente en los labios de todo legionario cuando en la Catena reza esta frase: "Como (Dios) lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abrahán y su descendencia por siempre".

2. Por lo mismo debemos conocer a Abrahán. Preguntemos a María que habló estas palabras llamándole padre, con lo que tenemos un apoyo de acercamiento a él. Es cosa rara: no hay en el Evangelio otro texto en que la Virgen señale a una persona por su nombre.

3. En el orden natural Abrahán fue el fundador de varias razas de hombres, siendo las principales los judíos y los árabes. En el orden espiritual fue el fundador del Pueblo Elegido, del cual somos nosotros continuación. Nuestra religión, que es una revelación y un rito, tomó su origen de él.

4. Abrahán fue caldeo. Demos una mirada a este país que produjo tanta grandeza. En él había estado la Torre de Babel. Dios había querido que los hombres cumplieran con su destino de poblar la tierra, pero ellos más bien se entretuvieron en edificar la Torre y probablemente se establecieron en ciudad alrededor de ella. Entonces Dios les confundió en el habla, lo que les obligó, a dispersarse.

5. Más tarde esa región se convirtió en Babilonia. Por el año 600 antes de Cristo el pueblo judío fue llevado cautivo a Babilonia, lo que resultó como peregrinación a la tierra nativa de su primer antepasado. Abrahán nació por el año 2.000 antes de Jesucristo. Fue hijo de Teraj, que vivió en Ur, ahora Mugheir, la capital de los Caldeos. Después, si no desde entonces, los Caldeos se convirtieron en gente letrada, avanzada en astronomía, y practicante en religión y magia. De Teraj se dice que fue "sacerdote de la luna" y manufacturador de ídolos.

6. Abrahán se casó con su media hermana Sara, diez años menor que él, y que no llegó a ser madre de un niño más que a los 90 años.

7. De repente Teraj decidió emigrar tomando consigo a su nieto Lot, Abrahán y Sara, se encaminaron hacia las fronteras de la tierra de Canaán. No entró en ella, pero se estableció en Jarán donde murió.

8. Luego comienza en Jarán el drama tremendo de las paternales relaciones de Dios con Abrahán, de las visitaciones angélicas, y hasta de las visiones de Dios mismo.

9. El capítulo 12 del Libro del Génesis abre la historia como sigue: "Dijo el Señor a Abrahán: Sal de tu tierra, de tu parentela, de la casa de tu padre para la tierra que yo te indicaré. Yo te haré un gran pueblo, te bendeciré y engrandeceré tu nombre, que será bendición. Y bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan. Y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra".

10. No estamos informados sobre el cómo de la manifestación de Dios a Abrahán, pero parece que fue sin intermediario. Abrahán, entonces de 75 años, hizo tal como le fue dicho. Sara vino con él, como también su sobrino Lot, y todos cuantos los había juntado a sí en Jarán. Entraron en Canaán. Su primer alto que nos trae la Escritura fue en el encinar de Moroch en el sitio llamado "Valle Noble" -al presente Siquem. Allí, como en aprobación de la pronta obediencia de Abrahán, se le apareció el Señor y le confirmó su promesa de darle toda esa tierra para su descendencia. Enseguida de la aparición Abrahán alzó un altar al Señor, lo que nos hace entender que ofreció un sacrificio animal. Parece que los habitantes no dieron ninguna bienvenida al extranjero, porque Abrahán avanzó hasta el territorio montañoso entre Betel y Hai donde era fácil la defensa. Allí levantó también un altar e invocó el nombre de Dios.

11. El país cayó en hambre y la pequeña comunidad huyó a Egipto, que era entonces una potencia civilizada y de gran influencia. El historiador Josefo describe a Abrahán en esta época como lleno de sabiduría y maestro de astronomía y matemáticas entre los egipcios. Podría ser esto verdad. El hijo de Teraj pudo haber estado muy embebido de la ciencia de los caldeas. No se sabe de cuanto tiempo fue su permanencia en Egipto. Fue durante este tiempo el subterfugio aquel de declarar Abrahán a Sara como su hermana y no como su esposa, por el temor de que su extremada belleza femenina atrajera en tal forma a los egipcios que se verían obligados a matarlo para apoderarse de ella. Faraón la tomó por esposa, pero fue castigado por Dios, lo que hizo que Faraón le reprochara a Abrahán amargamente, ordenándole que saliera de Egipto, pero llenándole también de considerables riquezas para aplacar a Dios. En otra ocasión repitió el engaño frente a Abimelec, rey de los filisteos.

12. Se le ha desacreditado demasiado a Abrahán por estas prevaricaciones, como si fuera un cristiano con nuestras leyes morales. Por esos días las mujeres eran muebles, bienes; los hombres las tomaban para dejarlas con suma facilidad, ya veces matarlas por una bagatela. La naturaleza estaba profundamente herida por el pecado original. La conciencia no disponía sino de una diminuta luz. Las leyes del comportamiento no estaban todavía inscritas en piedra ni en los corazones. Las normas de virtud en Abrahán eran superiores a las de su tiempo. Su cualidad incomparable consistía en la fe, y era sobre la fe sobre lo que Dios estaba construyendo. La fe era el puente místico por el que Dios quería entrar en relación de amor con el hombre. Ningún lustre natural por rico y brillante que fuese podría ser sustitución de la fe.

13. La familia se movió hacia el Sur a su anterior habitación de Betel. Allí de nuevo Abrahán levantó un altar e invocó al Señor.

14. Después ocurrió la disputa entre los pastores de Abrahán y los de Lot. Para evitar la disensión Abrahán le hizo escoger la parte que quisiera de los extensos campos que se desplegaban ante sus ojos. Lot escogió vivir en las ciudades de la llanura, esto es Sodoma y Gomorra. Abrahán se quedó con Canaán para habitación. Hubo un significado providencial en esta separación entre tío y sobrino, porque Abrahán le hubiera declarado heredero suyo a Lot. Abrahán se quedaba sin nadie a quien pudieran ir a parar sus grandes riquezas.

15. Fue en esta coyuntura cuando Dios le habló nuevamente y le repitió su solemne alianza. Su texto es tremendo y por ello hay que citarlo literalmente: "Alza tus ojos y, desde el lugar donde estás, mira al norte y al mediodía, al oriente y al occidente Toda esta tierra que ves, te la daré yo a ti y a tu descendencia para siempre. Haré tu descendencia como el polvo de la tierra; si hay quien pueda contar el polvo de la tierra, ése será quien pueda contar tu descendencia". Después de esto Abrahán marchó al valle de Mambré que está en Hebrón. Allí alzó un altar al Señor y se puso a habitar bajo la sombra del histórico encinar.

16. Luego vino la invasión de los cuatro reyes, Abrahán se vio forzado a tomar parte en la defensa e hizo suya la victoria. De regreso con sus laureles, fue recibido por el misterioso Melquisedec, el Sumo Sacerdote y Rey de Salem, que hizo sacrificio de pan y vino en su honor invocando sobre él la bendición de Dios Altísimo que creó el cielo y la tierra. Desde entonces Melquisedec es aclamado como figura del sacerdocio católico y su sacrificio como símbolo de la Eucaristía.

17. De nuevo viene Dios a Abrahán en una visión y declara: "Yo soy tu protector y tu recompensa será muy grande". En respuesta Abrahán se lamenta de que una recompensa no tiene mayor significado para él, por el hecho de carecer de un hijo que la reciba. Esta es la primera vez que Abrahán contesta a Dios. Entonces Dios le habla su gran promesa de un hijo por medio del cual Abrahán poblará la tierra: "Mira el cielo y cuenta si puedes, las estrellas; así de numerosa será tu descendencia".

18. La escritura dice que "Abrahán creyó a Dios, y le fue reputado por justicia". La aceptación de Abrahán de la promesa de Dios, que era completamente contraria a toda expectación natural, fue un poderoso acto de fe. Porque procediendo de un mundo que estaba sobrenaturalmente casi muerto, era de trascendencia. Raissa Maritain comenta que este es un pasaje de los más elevados, más elevado que el Sinaí.

19. Entonces Dios le ordenó ofrecer un extraño sacrificio de cinco animales diferentes, con un simbolismo seguramente profundo. Una vez presentado, Dios le descubrió milagrosamente el futuro, prometiendo a su descendencia la tierra en la que él se hallaba. Pero antes que esto se cumpliera, la descendencia estaría en servidumbre en otro país y permanecería así en aflicción por el período de cuatrocientos años. Pero El, Dios, la libertaría luego y la haría salir cargada de grandes riquezas. Finalmente entrarían sus descendientes en la Tierra Prometida.

20. Esta fue la solemne alianza de Dios con Abrahán. Estuvo acompañada de portentos en el cielo, que según algunos autores no eran otra cosa que la aparición de Dios a él en el fuego.

21. Después de esto Abrahán vivió diez años en Canaán, pero no le venía el hijo. Marido y mujer se convencieron de que debía él tomar otra mujer para tener un hijo. Así Sara le dio a Agar su esclava egipcia, que concibió un hijo de Abrahán. Sin reflexión alguna Agar miraba por esto con desprecio a su señora, y Sara buscó vengarse maltratándola. Agar huyó de su presencia al desierto. El ángel del Señor fue hacia ella y le ordenó regresar a casa y humillarse ante Sara. Entonces le hizo conocer una importante profecía: ''Yo multiplicaré tu descendencia, que por lo numerosa no podrá contarse. Mira, has concebido y darás a luz un hijo, y le llamarás Ismael. Será un onagro de hombre; su mano contra todos, y las manos de todos contra él.

22. Agar tuvo un hijo para Abrahán, que se hallaba en los 86 años. Naturalmente Abrahán vio en la venida de Ismael el principio de la realización de la Alianza de la que le había hablado Dios. Sobre todo por el hecho de que Dios había prometido en forma concreta que Ismael tendría una descendencia innumerable. Pero Abrahán se equivocó. No sería por Ismael por quien Dios le cumpliría la promesa.

23. Después del nacimiento de Ismael, pasaron treinta años en Mambré sin novedad ninguna. Luego estando Abrahán en sus noventa y nueve años se le apareció Dios una vez más y le afirmó sus anteriores promesas declarándolas de carácter perpetuo. Le fue añadido que sería el padre de muchas naciones. Fue establecida la ley de la circuncisión para identificar al pueblo de Abrahán según la carne. Entonces Dios reiteró su inmensa promesa de que Sara estaba bendita por El y que le daría un hijo a Abrahán y que este hijo sería el heredero de la promesa.

24. Ante esto cayó Abrahán sobre su rostro, y se puso a reír, diciéndose en su corazón que era imposible de pensar que les naciera un hijo a él que se hallaba en los 100 y a Sara en los 90. Pero los comentaristas dicen que esta risa no era de incredulidad sino que mostraba la familiaridad del diálogo; era una insistencia por el alumbramiento.

25. Entonces Abrahán abogó por Ismael a quien amaba con gran amor y a quien no quería verja desplazado de la herencia. A lo que Dios explicó: que bendeciría a Ismael acrecentándole y multiplicándole muy grandemente. Pero la Alianza no sería con Ismael sino con Isaac, esto es el hijo que Sara daría a luz el año venidero por ese mismo tiempo.

26. Después de revelación tan desconcertante, Abrahán circuncidó a todos los varones de su casa, incluso a los esclavos y extranjeros que estaban viviendo con él. Para marcar el nuevo orden y denotar un aumento de dignidad, cambió Dios los nombres de Abrahán y Sara. Antes habían sido Abrán y Sarai. Ahora serían Abrahán y Sara, tal como los hemos designado.

27. A esto siguió un acontecimiento de carácter prodigioso. El Señor vino a Abrahán en el Valle de Mambré, en esta forma. Tres hombres se le aparecieron en su delante. El comprendió que no se trataba de gente de este mundo, y se postró en tierra en su presencia, dirigiéndose a uno de ellos como a Señor. Les suplicó entrar en su habitación para brindarles un refresco. Después que comieron, Aquel a quien Abrahán se dirigió como a Señor le declaró que por ese tiempo el otro año regresaría trayendo vida y que ya entonces tendría un hijo Sara. Sara rióse de ello en su corazón. El Señor insistió sobre su anuncio diciendo: "¿Hay algo imposible para Dios?".

28. Entonces levantáronse los tres para marcharse y Abrahán anduvo con ellos un poco. Estando a punto de partir, dijo el Señor a Abrahán que iba El a destruir las ciudades de la llanura a causa de su completa depravación. Mientras Abrahán estaba intercediendo por la mitad de las ciudades en las que se hallaba viviendo todavía su sobrino, los dos Ángeles que estaban con Dios partieron hacia las ciudades. La venida de los Ángeles a Sodoma y su entrevista con Lot y su trata de parte de los habitantes degenerados del lugar se narra en el capítulo 18 del libro del Génesis. Es un capítulo aterrador que muestra lo merecida que fue la lluvia de fuego y azufre que barrió con aquellas dos ciudades de extrema iniquidad. Al amanecer de la siguiente mañana, Abrahán sólo pudo ver en el sitio de Sodoma y Gomorra las cenizas que se levantaban de la tierra como humo de horno.

29. Pasó a Gerara y allí fue donde el Señor visitó a Sara como El mismo le había prometido. Concibió y dio a luz un hijo en su ancianidad en el preciso momento anunciado por Dios. El niño fue llamado Isaac y fue circuncidado según el mandato de Dios. Abrahán tenía entonces 100 años y su mujer 90.

30. El día del destete de Isaac, que pudo haber sido a sus dos o tres años, fue ocasión de otra misteriosa disposición de la Providencia. Cuando Sara vio a Ismael jugando con Isaac, le pidió a Abrahán que despidiera a la esclava con su hijo. Insistía ella que el hijo de la esclava no podía ser heredero junto con Isaac. Abrahán tomó esta demanda malamente porque amaba a Ismael y a su madre excesivamente. Pero el Señor le explicó que debería hacer lo requerido por Sara, porque en Isaac y no en Ismael tenía que cumplirse la Alianza. Pero que también de Ismael se levantaría una gran nación.

31. Entonces sigue la dolorosa narración de la expulsión de Agar y su niño de trece años. Abrahán le dio pan y un odre de agua y le despidió al desierto de Bersabé. Pronto se acabó el agua y la muerte amenazó a ambos. Incapaz para ver morir a su hijo, Agar le echó bajo un arbusto y fue a sentarse a la distancia. Se puso a gritar con angustia y a llorar inconsolablemente. Entonces Dios declaró a Agar que se levante y tome al niño de la mano. Así lo hizo ella y vio un pozo de .agua y dio al niño de beber.

32. Los dos vivieron en el desierto. Su madre consiguió para Ismael una mujer de su propia tierra de Egipto, y les nacieron doce hijos y una hija, y de ellos brotó el pueblo árabe. Ismael murió a la edad de 137.

33. En este agonizante episodio del despido de Agar e Ismael a quien amaba tan tiernamente Abrahán, vemos otro acto supremo de su fe sublime que le hacía cumplir implícitamente toda palabra de instrucción que el Señor le daba, sin importarle lo contrario que pudiera parecer a la humana razón. Cada nueva prueba de su fe hacía que ésta se elevara a cimas más altas. En esta última le tocó despedir al desierto a sus dos seres amados con solo el pan y el agua que podían llevar y que les duraría por solo unas pocas horas. Sin embargo su fe no vaciló, y Dios pudo hacer como lo dijo, es decir que sacaría de Ismael uno de los grandes pueblos del mundo entero.

34. Otro rasgo es el de Egipto que formaría el tema constante en la historia de Abrahán y del Pueblo escogido. Abrahán visitó aquel país y después de él el patriarca José. El Pueblo escogido se reunió en Egipto y pasó allí cuatrocientos años de esclavitud según la profecía. Después salieron para reclamar su herencia. Mas tarde la Sagrada Familia vino a Egipto a visitar las raíces de su raza. Es toda una tragedia el que dos pueblos cuyos orígenes estuvieron tan estrechamente unidos se desgarren entre sí por el odio y la guerra.

35. Volvamos a Abrahán y presenciemos el acto siguiente del Drama divino, que muestra la fe y la obediencia de Abrahán en una altura imposible de ser superada. En el mismo cristianismo sería difícil hallar una fe de tan consumada pureza; heroísmo y sacrificio. Incuestionablemente excede en mucho la posibilidad de la nueva naturaleza humana.

36. El relato comienza: "Dios díjole: Abrahán, Abrahán. Y éste contestó: Heme aquí. Y le dijo Dios: "Anda, coge a tu hijo, a tu unigénito, a quien tanto años, a Isaac, y ve a la tierra de la visión y ofrécemelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te indicaré".

37, Fue como un rayo sobre la cima de sus esperanzas, después del cual era imposible seguir viviendo. Sin embargo no retrocede de lo que tiene que hacer. Sin murmurar y sin tardanza, sale por la noche a esta misión. Es evidente que ocultó la intención a Sara y a todo el mundo. Su camino dura tres días y más, víctima de torturas que no pueden ser mayores; mientras Isaac, causa de ellas, camina saltando en la alegría irreprimible de su juventud.

38. En esta negra noche de su alma, ha adquirido una nueva dimensión. Probando que su fe y obediencia no tenían límite se ha constituido en padre de todos los creyentes. Así ha proporcionado la base para la Alianza de Dios con su pueblo para siempre.

39. Es fácil observar que no se le da libertad a Abrahán para escoger el sitio. Debe ir a una montaña particular que se le señalará. Por lo tanto no es un lugar que le sea familiar más bien está a gran distancia, después de varios días de camino. De modo que debe formar parte del gran designio que se le está revelando gradualmente. A este respecto se dan dos tradiciones. Una favorece al monte Mora donde Abrahán tuvo su primera visión de Dios e hizo su primer sacrificio. La otra está con el Monte Moriah de Jerusalén, donde desde el año 1005 a.C. el Templo cobijará el diario sacrificio de la Ley Antigua que será finalmente perfeccionado por el Sacrificio de Cristo en sus inmediaciones.

40. Entre estas opciones, una justeza lógica se hace por la segunda, por tres razones. Primero, porque una profecía mira hacia adelante. Segundo, porque un tipo apunta a algo superior y no inferior. Tercero, porque si Abrahán es aquí la figura del Eterno Padre que sacrificará a su Hijo único por la humanidad, sería un anticlímax reflexionar sobre un símbolo original.

41. De modo que debemos asignar a Jerusalén como el "lugar lejano" mostrado a Abrahán.

42. Al fin llegaron al sitio indicado. Abrahán levantó el altar y amontonó la leña encima, y ató a Isaac y le puso sobre el altar, encima de la leña. Luego cogió un cuchillo para degollar a su hijo.

43. Pero al tender su brazo, le detuvo un Ángel gritándole: "No extiendas tu brazo sobre el niño y no le hagas nada, porque ahora he visto que en verdad temes a Dios, pues por mi no has perdonado a tu hijo", Abrahán alzó los ojos, y vio tras sí un carnero enredado por los cuernos en la espesura, y cogió el carnero y lo ofreció en holocausto en vez de su hijo. Llamó Abrahán aquel lugar "El Señor ve".

44. Cabe juntar aquí las estupendas palabras del Evangelio de S. Juan (8, 56 a 58): "Dijo Jesús: Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día: lo vio y se llenó de alegría. Los judíos le dijeron: No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán? Jesús les dijo: Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo Yo". ¿No seria que la visión de Abrahán en este momento de su sacrificio estaba atravesando el futuro y viendo en Isaac la imagen de Jesús?

45. También estaba contenido en tipo en ese sacrificio de Abrahán el ofrecimiento de su Hijo por parte de María. Sólo que a Abrahán se le exigió nada más que la prontitud y la disposición, teniendo que sufrirlo por sólo tres días. A María se le pidió la plenitud del sacrificio. Ella lo meditó por veinte años; y después vio con sus ojos su horrorosa consumación.

46. El resultado de este sacrificio de Isaac fue la voz del Señor que desde el cielo le llamó a Abrahán diciéndole: "Por haber tú hecho cosa tal, de no perdonar a tu hijo, a tu unigénito, te bendeciré largamente, y multiplicaré grandemente su descendencia como las estrellas del cielo o como las arenas de la orilla del mar, y se adueñará tu descendencia de las puertas de tus enemigos, y la bendecirán todos los pueblos de la tierra, por haberme tú obedecido".

47. Abrahán e Isaac retornaron a Bersabé y habitaron allí.

48. Sara murió a la edad de 127 años en Arba y fue sepultada en una doble caverna frente a Mambré que fue dada a Abrahán por los hijos de Jet. Y Abrahán la lloró profundamente.

49. El último pensamiento de Abrahán fue proveer de una digna esposa a Isaac. No quiso que Isaac se casara con ninguna mujer pagana de los cananeos, de modo que envió a su siervo a Mesopotamia a la ciudad de Najor, su propio hermano. Su siervo pidió la mano de Rebeca, una muchacha en exceso hermosa. Se efectuó este matrimonio. Isaac llevó a Rebeca a la tienda de Sara su madre y la tomó por esposa. Y la llegó a amar tanto que se fe alivió la amarga pena por su madre muerta.

50. Abrahán dio todas sus posesiones a Isaac. Después a la edad de 175 años murió y fue a reunirse con su pueblo. Isaac, e Ismael sus hijos, le sepultaron en la doble caverna con Sara. Así murió el padre de las muchas naciones y el fundador remoto del pueblo cristiano.

51. Se ha pretendido que la doble caverna del sepulcro permanece oculta bajo la mezquita de Hebrón.