ACRÓSTICO

EL AMOR LO VENCE TODO - Esta frase que usaba nuestra querida hermana Edel, está llena de sensibilidad y optimismo, y nos motiva a ponerla en práctica en nuestro vivir. Su juventud fue un ejemplo, destacándose en el estudio, la música y el deporte; pero, fundamentalmente se dedicó a servir a Dios con recogimiento y actitud generosa, sirviendo a sus hermanos desprotegidos, enfermos, ancianos, chicas de la calle olvidándose de sí misma.
De sur a norte recorre el África, donde realizó su misión voluntaria. Se impuso este reto con humildad y entrega, a pesar de la oposición de sus superiores, quiénes tenían en cuenta su frágil y enfermiza salud. Viaja llena de confianza; trabajando incansablemente: Allí hace conocer el nombre de la Legión, aprende el idioma, e iluminada, por el Espíritu Santo funda 36 praesidia, funda luego la primera curia y hace celebrar la fiesta de Acies.
El amor a Dios y su entrega a la Virgen María son tan grandes que la llevan a crecer en la fe, después de un trabajo arduo de toda la semana el domingo se entrega a la oración, para luego sentir recogimiento y predilección por la Eucaristía, prolonga esta acción de gracias después de recibir la comunión, donde comprende y ama ésta celebración, dispone su alma a lo esencial que es la unión con nuestro Señor.
Lee con mucha dedicación, profundiza la vida de Luis María de Montfort y recomienda su lectura a todos los que puede; mientras tanto, ella lo pone en práctica, sintiéndose siempre acompañada de la Virgen María. Hace visitas a hospitales y cárceles, para luego hacer la Entronización del Corazón de Jesús, donde puso todo su amor.
Quintaesencia de la Legión decía Frank Duff con gran admiración por su audacia y valentía, nunca hacía las cosas sola sin antes consultar a su Consejo Superior, para ella la voluntad de Dios fue primero, haciéndose presente en sus decisiones.
UN IMPOBSIBLE MAYOR ES DIVISIBLE EN MUCHOS POSIBLES MENORES, esta frase la repetía constantemente, tomando con gran filosofía la vida y su servicio, su carácter dinámico contribuyó al éxito, de su misión.
Inseparable en su trabajo fue su máquina de escribir, por medio de la cual se comunicaba con sus superiores y hermanas, su espíritu y ejemplo seguirán siendo dignos de admiración e imitación.
Nuestra Madre eligió una exquisita alma, llena de la presencia de Dios y de María. Llega el final, el Señor se la lleva el 12 de mayo de 1944 en Nairobi. En el momento de sepultarla, la gente que la acompañaba decía: Estamos enterrando a una santa. Pedimos a Dios en nuestras oraciones que pronto la tengamos en los altares y que se cumpla lo que en esos Instantes se vaticinó. "Loor Hermana Edel''.
Nosotros, si queremos seguir su ejemplo, continuaremos su obra, haremos de nuestro trabajo un buen servicio, y en estos momentos de tantos cambios e incertidumbres en todo el mundo, Edel Quinn sea nuestra referencia tratando de hacer trabajos Innovadores y valientes ante las dificultades, que son un reto para poder llegar verdaderamente a Jesús por María.
Rosa Gonzáles, legionaria de María