El Praesidium de la Legión
Por el Siervo de Dios Frank Duff
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Siervo de Dios Frank Duff en 1936.Es siempre necesario para una organización de avance, de otro modo estaría en una posición retrógrada.

Es importante para un país que la Legión con sus principios avance, es importante del mismo modo para la Iglesia misma.

La Legión ha demostrado por sí misma ser un elemento vital en el apostolado. Pero no debe haber complacencia. No debemos ceder en nuestros esfuerzos por mejorar nuestros métodos.

Responsabilidad individual en las juntas
Todo en el sistema de la Legión depende de sus juntas semanales. El Manual insiste en la tarea armoniosa de todas las partes de la junta, la armonía así se ubica en primer lugar, no solamente el trabajo pacífico, para que no haya desgaste de energía. Los miembros del praesidium son las partes principales pero no son las únicas partes, aún las oraciones y el lugar físico de la reunión, tal como se describen en los detalles del Hogar Místico de Nazareth, también son importantes.

Partes del cuerpo humano pueden ser ineficaces sin que el cuerpo sea una verdadera carga para el individuo, como por ejemplo si una persona tiene una pierna rota sin duda no podrá participar en los Juegos Olímpicos, pero esta incapacidad no le impedirá formar parte en una orquesta.

Pero en el orden espiritual cualquier defecto es serio porque todas las partes se combinan más estrechamente que en un tejido de lana. Si una sola parte presenta alguna falla o defecto, el conjunto tiende a arruinarse. No habiendo defecto, entonces la organización es capaz de producir energía de sobra yeso nos permitirá salir a la conquista.

Defectos humanos de la junta
Examinemos algunas de las áreas en las cuales los defectos se ponen de manifiesto en las juntas semanales de! praesidium.

Primero que nada, existe una cuestión de participación en la junta.

Esto, por supuesto, mucho más que la simple asistencia o aún dar un informe.

Muchas veces, informes flojos son aceptados. Si el informe dado no es lo suficientemente rico y expresivo, la junta se separa del trabajo y por consiguiente el trabajo no está bajo la guía de la junta. Así como una historia relatada en idioma extranjero a alguien que a duras penas tiene alguna idea de ese idioma que no es suyo, así ocurre muchas veces Con la presentación de un informe deficiente. El informe es la parte más importante de la junta. Si las oraciones solas fuesen suficientes y no el trabajo activo como tal, entonces sería mejor quedarse dentro de la Iglesia rezando. Sin el trabajo no existe la Legión, sin informes adecuados y elaborados no existe el trabajo verdadero.

La calidad de los informes determina el valor de las juntas.

Un informe deficiente representa un sistema que trabaja sin armonía.

El informe debería ser tan completo de modo tal que ilustrase todo y diese una estrechísima unión de todos los presentes con lo realizado.

Para ello ayuda una preparación previa y notas auxiliares como ayuda memoria. Debería ser vivificante para asegurarse el interés de todos los legionarios presentes. Nunca debe ser aburrido. El informe debería tener la calidad de aleccionador y edificante y esto es muy importante si hay socios nuevos. Todos los miembros, por supuesto, piensan que están dando buenos informes. Pero aún así los miembros deben ser alertados de este aspecto vital: que debe haber corrección. Para lograrlo, puede ayudar la presentación de un informe modelo y elaborar los siguientes en su misma base.

Los malos informes son más que una provocación y casi una invitación a que la armonía se vaya de la junta, no contribuyen para nada a construir la perfección. Las frases rutinarias deben ser evitadas. Una nueva forma de informe debería ser puesta en práctica todas las semanas aún cuando el trabajo carezca de variedad, esto requerirá algo de creatividad y de ingenio.

Los miembros deben dar el informe completo, sin interrupción por parte del presidente, en ningún momento, ni cuando lo inician, haciendo preguntas o dando ya consejos. El presidente para ello esperará tranquilamente y lo motivará al socio informante tal vez con un: ¿Sí, hermano? ¿Sí, hermana?

Tratando los informes
El tratamiento y la consideración de los informes solamente deben hacerse cuando éstos han finalizado. El miembro ha preparado su informe, por lo tanto debería ser escuchado, sin duda lo hará con todo gusto, nunca siendo empujado o codeado.

Cada miembro debe buscar ser de asistencia y cooperar en la junta.

En un ambiente que saturado por la piedad, tenga un clima más bien de alegría por el servicio y la unidad. Los miembros pueden ayudar muchísimo con sus sugerencias. Debemos evitar todo aquello que sea o que parezca ser desafiante o suene como crítica animosa hacia los otros.

Algunas contribuciones tienen el efecto de causar irritación, como la arena en los ojo. Evitemos las asperezas. Hay, sin embargo, un momento para demostrar que las cosas no fueron del todo bien hechas, pero debe usarse de caridad y paciencia, con un juicio impersonal, sin dar los nombres de aquellos que participaron. Cultivemos el arte de escuchar. Mostrémonos abiertos hacia todos y escuchemos con atención, con simpatía, así nuestra respuesta será escuchada y atendida con mayor atención. La junta de la Legión debe tener tal encanto que uno espere ansiosamente la hora de estar en ella. Todos los legionarios deberían dejar la junta, una vez ésta finaliza, con espíritu edificado y bien alto, celoso por trabajar y reclutar, para comunicar su alegría y su fe a muchos otros.

Utilización del sistema de los Patricios
Como una sugerencia, deberíamos probar el método de los Patricios para el beneficio de otros, el aplicar las enseñanzas de los Patricios para las juntas de Consejos y de praesidia. Algunas sugerencias son: a) La armonía en la participación entre el Director Espiritual, el Presidente y el resto de los socios; b) Ningún socio deberá ser espectador u ocupar una silla sin tener al menos su cuota de participación, de otro modo el interés y la atracción sufrirán un duro golpe. c) No es por medio de los buenos deseos o de las advertencias que el proceso de educación crece. La educación llega por medio del conocimiento de la junta, un profundo respeto a ella y un verdadero aumento en la vida de devoción y obra. d) La importancia del edificio espiritual, tal como una cadena está formada por la unión de sus eslabones o como una pared se construye ladrillo sobre ladrillo. e) Aquellos con cargos deberán permitir que todos presenten ideas y evitar que siempre se escuche una sola voz. La contribución de cada miembro se convierte en opinión pública. De hecho, muchos legionarios activos no encuentran el momento o se muestran débiles para hacer sus contribuciones y aportes en la reunión de Patricios, y la pregunta que nos surge es: ¿qué clase de informe dará esta persona en sus juntas? , ¿cómo es su participación en ellas?

Nuestra Señora y el praesidium
La acción de Nuestra Señora en la junta es vital. El altar legionario es el cuerpo visible de Su presencia aunque sabemos que Su presencia se complementa más aún de modo intelectual y espiritual. Si no vemos más allá de Su imagen, sería mejor que nos retirásemos.

María está presente en todo el Manual, esto es intencional. Si los puntos referentes a Ella se hubieran reunido en una sola sección, esto hubiese sido como una lección. Pero esta no es la intención ni quiere serla, por eso María está en todos los capítulos y secciones.

Por ejemplo, el Tesorero en sus deberes, se debería preguntar cómo María hubiese obrado. Ella debe ser representada con claridad y orden. Debemos mencionar a María en todos los puntos de la junta. De Ella siempre debe hablarse.

El Manual sugiere que antes de dar un informe, acudamos a María y pidamos su asistencia, entonces después hacer nuestro informe como si Ella lo hiciese. La junta dura hasta una hora y media, por lo tanto probemos tenerla siempre presente, y este acto de invocación y unión espiritual con la Madre del Cielo nos traerá dones de orden, coraje, fortaleza, paciencia, bondad, sabiduría, unidad y buenos resultados de nuestros esfuerzos.