(ELLA) 
Cómo nos ven ellos y que esperan de nosotras
Virginia Muñoz, ex vice presidenta de la Curia juvenil

Hola, amiga del Internet, quiero que conozcas algo que los jóvenes de corazón sano de Trujillo difundieron hace aproximadamente dos años atrás. Yo lo recibí en mi parroquia "El Sagrario". Ellos se despedían con un pedido: difundir las ideas vertidas a nuestras amigas; por ello hoy te hago partícipe.

¡ M U C H A C H A !

Óyeme: soy joven, posiblemente no te conozco; te conocen otros muy semejante a mí, que quieren decirte...

Las chicas tienen un poder de arrastre no grande, sino enorme, inmenso, decisivo.

Esta influencia es independiente de tu voluntad pero de ti depende el que este poder que posees, sea para el bien o para el mal.

Es un problema muy serio y de consecuencias graves que nos preocupa, créelo, a los jóvenes. Y el problema se limita a las muchachas buenas, es decir, virtuosas, sólidamente piadosas.

Muchas cosas que para ti no tienen importancia, la tienen y muchas para mí.

Porque es muy distinta tu sicología de la mía.

Influyes, y mucho, con tu modo de andar, de reír, de hablar, de mirar, de vestir, de tratar con nosotros...

Si tú quieres, yo bailaré bien; por mis ojos no entrará la muerte; sentiré hondo respeto por ti.

Dios te ha hecho lo más bello del linaje humano, que tu vista me eleve hacia arriba.

Y tu influencia la irradias siempre y en todas partes. En invierno y en verano, en el paseo y en el salón...; en la playa y en la excursión; en el deporte y en el cine; en la fiesta y en el teatro.

Me gusta que te arregles con buen gusto, pero con sencillez.

Me gustas simpática, muy simpática, pero recatada.

Me gustas moderna, pero femenina.

Me gustas que si eres buena, casta, se patentice que lo eres.

Me gusta estar contigo, para salir mejorado con tu compañía.

Me gustas un poquito, sólo un poquito, vanidosa; pero no me gustas nada, óyelo bien, nada con pretensiones.

Me gustas y te necesito así, para ser mejor.

Si todas las jóvenes buenas de nuestra ciudad, mostraran en su porte exterior lo que llevan en su alma, tendríamos sin duda un Trujillo mejor.

Te lo pedimos todos los jóvenes de corazón sano de Trujillo.

Bueno, ya estás enterada, y es verdad tendríamos una sociedad mejor si todos los buenos nos atreviéramos a ser buenos frente a los demás. Ser capaz de mantener y transparentar nuestro SÍ A DIOS, a vivir como sus hijos, diciendo NO rotundamente a todo lo que va a empañar su imagen en nosotros. Tu fuerza está en el SAGRARIO: JESUS te espera para fortalecer tu voluntad y teniendo una permanente presencia de ÉL en cada momento del día podremos lograr lo que ellos esperan de nosotras. Seamos tú y yo buenas y habrán dos pillas menos.