Es esencial el buen liderazgo
Por Sheila Coughlan,
ex-presidenta del Consejo Supremo de la Legión de María
En cualquier guerra de la que se tenga conocimiento, o que hayamos leído acerca de ella, parecería inconcebible que un general o sus comandantes, y el ejército como un todo, procederían a guerrear sin un plan de acción bien elaborado.
Necesidad de un buen liderazgo
Así, nada menos debería ser el caso cuando se considera la guerra del mundo contra la espiritualidad. Somos muy conscientes de la guerra que está teniendo lugar en cada ciudad, pueblo y comunidad, y hasta a veces en los hogares, entre el bien y el mal.
Para el feliz éxito en cualquier batalla allí tiene que haber un liderazgo bueno.
Cualidades de un buen dirigente
Se podría hacer un resumen sobre las cualidades de un buen dirigente como sigue:
Uno que puede inspirar a otros.
Uno que puede utilizar positivameute el potencial de otros y delegar responsabilidades
Uno que está abierto a considerar nuevas ideas.
Uno que tiene capacidad de planear y ver el plan a través de la acción.
El Espíritu Santo. Líder de la Legión
En la Legión de María hemos sido muy bendecidos teniendo como nuestro líder al Espíritu Santo que trabaja mano a mano con Nuestra Bendita Señora. En el frente humano tuvimos como a nuestro fundador a Frank Duff, que tuvo todas las cualidades anteriormente descritas. Además, tuvo una mente muy bien informada, un propósito firme, y el don de la
humildad. Él encaró hasta las dificultades del día y las aserró como retos para ser vencidos.
Setenta y cinco años después la Legión continúa enfrentando aquellos retos. En cada país donde la Legión de María funciona, un trabajo grande y bueno se realiza callada y sólidamente, semana tras semana, y apreciado por aquellos que se sienten conmovidos por el trabajo de los legionarios. Hay, sin embargo, lugares donde son requeridos mayores esfuerzos y un mejor liderazgo.
Examinando el legado que hemos recibido
Este año es una oportunidad para echar una mirada fresca al legado que hemos recibido y ver cómo responder a ese legado. Primeramente, el Sistema de Legión no es complejo -se basa en el praesidium- la agrupación más importante de la Legión. Este se mueve como parte de una Curia, un Comitium, una Regia, un Senatus y el Concilium. Sin embargo, si el praesidium está enfermo, o tiene un funcionamiento débil, entonces el consejo más alto sufre. Así, la calidad del praesidium debería ser excelente o apuntar a la excelencia.
El praesidium apunta a la excelencia así:
Para apuntar a la excelencia éstos son los requerimientos:
Que hay cuatro oflciales (o cinco incluyendo el Director Espiritual);
Que hay un buen número de miembros,
Que los oficiales lleven a cabo meticulosamente sus deberes;
Que los miembros realicen sus asignaciones y participan íntegramente en las reuniones;
Que hay un espíritu de armonía y cooperación con todo lo que éste emprende;
Que que hay una buena planificación.
Los oficiales y los miembros juntos tienen la "posibilidad de poner en movimiento la omnipotencia". Una pretensión fantástica, que Frank Duff declaró en 1977, pero a continuación explicó que ese "poder divino está a disposición de quienes lo piden de la manera apropiada".
Lo básico de un buen praesidium
Lo que se le pide a un miembro de la Legión de María es la asistencia semanal a la reunión del praesidium; el rezo diario de la Catena; ver y servir a Cristo, en unión con nuestra Bendita Señora, en las personas que encontramos durante el trabajo asignado; y, confidencialidad con respecto de las materías de naturaleza confidencial, conocidas en la reunión o en el trabajo. Así, si se llevan a cabo fielmente esos puntos básicos, cada consejo superior se beneficiará. Aquellos que son elegidos como oficiales de consejos más altos quedan fieles a sus deberes corno miembros de praesidia y generosamente asumen además otras responsabilidades. Pero el praesidium es el pivote vital.
En un praesidium en vital la buena dirección
Para que el praesidium sea uno de vitalidad, necesita tener una buena calidad de dirección. Los oficiales llevan el liderazgo, y especialmente para el presidente grandes gracias están disponíbles para llevar adelante la tarea de dirección. Los siguientes pueden ser unos puntos para su consideración:
Inspiración - recibimos esta cualidad de la fuente más alta -la Santísima Trinidad - el Padre amoroso, su Hijo que sufrió y murió para redimirnos, el Espintu Santo cuyos dones siempre están a nuestra disposición. Nosotros, por nuestra parte, debemos cooperar totalmente con cada una de las Personas Divinas y ellas nos premiarán por esa colaboración.
Nuestro potencial y el de los otros. La mayoría de nosotros estará de acuerdo en que como miembros de la Legión, nuestros talentos naturales han sido utilizados y desarrollados de una forma maravillosa. Y sumado a eso, más importante, es el desarrollo espiritual que tiene, y continúa ocurriendo. Como miembros de la Legión hemos adquirido un conocimiento más profundo de las doctrinas y enseñanzas de la Iglesia y continuamos actualizándonos y empapándonos de este conocimiento de Dios y de la Iglesia a través de los Documentos Papales que rápidamente están disponibles a nosotros y por los que debemos agradecer a Dios y leerlos más regularmente. Aquí estamos llamados a completar la mente de Cristo. Cualquiera de nosotros, de nuevo mediante el conocimiento y a través de las gracias recibidas en la Misa y los sacramentos-, en retribución, podemos de alguna manera pequeña transmitirlas a otros que se cruzan en nuestros caminos.
Hoy en día, muchas personas pueden abatirse, y otros llegan cerca de la desesperación. Sería de un gran beneficio si más personas pudieran ser alentadas a darles la oportunidad de desarrollar el lado apostólico de sus vidas. Aquellos que lo ha hecho así, ya sea como miembros de la Legión o mediante otros servicios apostólicos en la parroquia, han encontrado que ellos mismos, han recibido más de lo que han entregado. Nuestro Señor y su Madre nos recompensan generosamente por los esfuerzos que hacemos.
Distribuir las responsabilidades del trabajo - es lo contrario a sujetarse del mando. La ventaja de un dirigente que utiliza esta máxima, es que la carga no recae en una sola persona, hace que la gente se sienta importante y necesitada y en el proceso en que están, se desarrollan ellos mismos para un futuro liderazgo. Eso, en un sentido real, es democracia en el trabajo. Esto es lo que permite a la Legión mantener su espíritu de armonía y amor entre sus miembros. Sus reuniones son fraternales y alegres. Es una gracia grande.
Dispuestos a asumir riesgos. En términos de Legión esto significa mirar las necesidades más urgentes de la comunidad en la que trabajamos y decidir después de oración y discusión, dar un paso con fe para encarar las necesidades identificadas. Sería difícil, como Frank Duff dijo, imaginar a nuestro Señor buscar la ruta fácil. Si deseamos ver algunos ejemplos de alguien asumiendo riesgos en la Legión, debe releerse el libro "Milagros al Alcance" de Frank Duff, sería muy beneficioso.
Considerar nuevas ideas. En conjunción con el Espíritu Santo, considerar los problemas y nuevas posibilidades que confrontamos, los legionarios -ya sea en el praesidium o a nivel del consejo- se deberian reunir, rezar y agrupar sus ideas para permitir al Espíritu Santo ingresar como Su Consejero. Se complementa el potencial humano que hacemos y se refuerza por lo sobrenatural que se añade.
Diseñar un pIan y ponerlo en acción. Esto proviene también de la discusión y la agrupación de ideas de todos los interesados, pero siempre lanzando nuestras ideas sólo en un pequeño radio de acción exterior, para que haya una dependencia de la gracia de Dios, que los concederá nuestra Bendita Señora.
En humildad, la Legión apunta a la conversión del mundo
Lo que nosotros tratamos en la Legión es la conversión del mundo, pero no de una manera triunfalista. Donde hay males de todo género, hay una gran tarea para nosotros, pero no debemos quedarnos paralizados de sólo el pensamiento de cuánto se necesita hacer Cristo nos pide hacer toda la mejor contribución posible que podamos, el resto sigue.
Frank Duff dijo en una charla en 1980: "Si las labores de la Iglesia se realizan heroicamente y unidamente por un cierto tiempo en una tarea que parece desesperada, aún con el más pequeño pensamiento de éxito, Dios concede de repente un orden nuevo de circunstancias más favorable a la posición religiosa", a continuación él dio ejemplos tales como la enemistad del imperio Romano que se trastornó por la conversión del Emperador Constantino, la conversión que sucedió en México con la manifestación de Nuestra Señora de Guadalupe, el cambio que llegó a las Filipinas, y el efecto que se atiende del bien que continúa aumentando.
Dejar un rico legado a nuestros sucesores
Si es la voluntad de Dios, cada praesidium de la Legión continuará siendo una fuerza vibrante de trabajo en la iglesia en los próxínios veinticinco años. Es la meta de aquellos miembros que generalmente trabajan totalmente bajo el sistema de la Legión y su espíritu, y que aseguran a los miembros más nuevos el traspaso de un rico legado de normas altas cuando ellos se hagan legioriarios.
Gran valor de los escritos de Frank Duff
Hay mucho que aprender de los escritos de Frank Duff, tanto en la Legión como de parte de los líderes. De interés particular son dos artículos de valiosa y satisfactoria lectura o re-lectura;
"Pensando en Cristo" y "Fórmula de conquista".
Esos articulos tienen cosas muy pertinentes cuando planificamos el luturo y para la distribución de la riqueza que tenemos a nuestra disposición.
Los líderes de un praesidium podrían planear sobre las Iíneas siguientes:
Mayor incorporación del praesidium en la vida de la parroquia;
Animar al sacerdote a ver la Legión como una herramienta que puede usar para extenderse él por todas partes de la parroquia;
Donde no existe la Legión, ofrecer por lo menos fundar un praesidium;
Alistar una mayor vida de oración en los socios y con todos quienes se contacta por medio del trabajo de la Legión; por ejemplo participando con la adoración del Santísimo Sacramento, para el retorno a la Misa y los Sacramentos donde haya un fuerte descenso, hablar sobre los varios aspectos de la legión y organizar charlas sobre "La Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María" segun San Luis María de Montfort;
Enseñanza del catecismo, sobre todo a las personas jóvenes para que conozcan los tesoros que se encuentran en la Iglesia que les permita tener confianza en el futuro.