LA LLAMADA A LA SANTIDAD Y FRANK DUFF
Padre Liam Ó Cuiv
En su reciente carta apostólica
Novo Millennio Ineunte (al comienzo del Nuevo Milenio) el Papa Juan Pablo escribe "los hombres y mujeres de nuestro tiempo -con frecuencia quizás inconscientemente- piden a los creyentes que no solamente hablen de Cristo, si no que en cierto sentido se les
muestre. Y nos recuerda, que ésta es la tarea de la Iglesia, hacer que el rostro de Cristo resplandezca ante las generaciones de este nuevo milenio.
Si nos preguntamos" ¿qué debemos hacer, cuál debe ser nuestro programa para el nuevo milenio? el Papa Juan Pablo insiste que no es cuestión de inventar un nuevo programa. "El programa ya existe", nos ha dicho. Últimamente, Cristo mismo debe ser "conocido, amado e imitado, para que en Él, nosotros podamos vivir la vida de la Trinidad, y con Cristo transformar la historia hasta su culminación en la Jerusalem celestial". (Cf. 29).
El Papa dice que "toda iniciativa pastoral, debe estar basada en relación con la santidad" y que es necesario redescubrir todo el significado práctico del Capítulo 5 del Vaticano II "La Constitución Dogmática sobre la Iglesia
Lumen Gentium" dedicada a la "llamada universal a la santidad".
La frase "llamada universal a la santidad", no se encuentra en los escritos de Frank Duff. Sin embargo, no cabe duda, que la "santidad" es fundamental en su esquema para la Legión.
En el Manual, leemos: "El objeto principal de la Legión, es la gloria de Dios a través de la santidad de sus miembros" (Cap. 2) y "la santificación personal no es sólo el fin que pretende alcanzar la Legión, sino también su principal medio de acción" (Cap. 11). Por tanto, en el Manual, encontramos la aplicación del texto sobre la
"llamada universal a la santidad" del Vaticano II.
No cabe duda de que Frank Duff trajo sus dotes de brillante organizador a la Legión de María. Los padres de Frank fueron servidores civiles, y esto, quizás, fue algo que él adquirió a través de su propia experiencia en el Servicio Civil. Frank Duff inventó un sistema de cálculos para el Departamento de Finanzas en sus días. Sin embargo, no es un sistema de cálculos lo que Frank ideó para la Legión de María. Más bien, él estableció una estructura, para que los legionarios crezcan en santidad en la Legión hasta el máximo.
No obstante, el ordenado sistema de la Legión, no es un fin en sí mismo. Nuestra mira debe ser traer personas para que conozcan y amen a Dios.
Desde el inicio de la Legión, e incluso antes, vemos que Frank Duff estaba preocupado por atraer personas, prostitutas y pecadores, a Dios. Toda su actividad, la hace con gran amor y ternura hacia aquellos que él busca para liberarles. Lo vemos especialmente en sus contactos con los habitantes del notable distrito "luz-roja", en la Plaza Bentley.
Del Boletín informativo del Senatus de Bilbao de Noviembre 2004.