La Legión exige un servicio sin límites, sin restricciones. Y esto no es solamente un consejo, es una necesidad; porque, si no apunta el legionario a lo más alto, no llegará a perseverar ni siquiera en lo comenzado. (Manual P. 10)

a) Lo que es un servicio sin límites:
Es un servicio que no conoce barreras, ni de tiempo (es a toda hora), ni de lugar (es donde estuviese), ni de personas (se dirige a todas), ni de situaciones del momento (oportuna é inoportunamente, como recomienda San Pablo a Timoteo (2Tim 4,3).
El servicio legionario es pues mucho más amplio que las dos horas de trabajo semanal exigidas o cada legionario. No es que por ya haber cumplido la estricta obligación de trabajo semanal, nos podemos dispensar de hacer a Cristo y a su Evangelio más conocidos y amados. Como hizo San Pablo en el Areópago de Atenas, al encontrar allá un altar "a los Dioses desconocidos" (He 17,19ss). Como él, debemos poder decir: "Me hice todo por todos, para salvar algunos" (1Cor 9,22).

Después dialogar con Jesús y María y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?

¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?

¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar? 

Continuar. . .