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"Fue hecha Madre de Cristo cuando, al saludo del ángel, respondió dando su humilde consentimiento: Aquí está la esclava del Señor, cúmplase en mí lo que has dicho (Lc. 1, 38). Nos fue dada como Madre nuestra entre las angustias del Calvario, al decirle Jesús desde la cruz: Mujer, ése es tu hijo; y al decirle a Juan: Ésa es tu madre (Jn 19, 26-27). Estas palabras se dirigieron a todos los escogidos, representados allí por Juan; y María, cooperando plenamente a la Redención con su consentimiento y sus dolores, fue hecha entonces Madre nuestra, en el sentido más profundo de la palabra Madre". (Manual P. 17)
a) María se tornó en nuestra Madre espiritual cuando concibió a Jesús
Tornándose en la verdadera Madre del Hijo de Dios por obra del Espíritu Santo, María se tornó también
madre espiritual de todos los hermanos de Jesús, a quien San Pablo llama el "primogénito entre muchos hermanos" (Rom 8, 29).
Es preciso tomar en cuenta que María no fue un instrumento enteramente pasivo en la Encarnación del Verbo Divino. Dios quiso su colaboración libre y generosa. Aceptando libremente cooperar en el plan de Dios, por su maternidad, se tornó en la fuente de donde llovería la vida de Jesús para todos nosotros.
Es lo que afirma el Concilio Vaticano II cuando dice: "De modo enteramente singular, por la obediencia, fe, esperanza y ardiente caridad, ella cooperó en la obra del Salvador para la restauración de la vida sobrenatural de las almas. Por tal motivo, ella se tomó para nosotros en
madre por orden de la gracia" (LG 61)
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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