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De María, pues, aprenderá el legionario que la esencia de la verdadera humildad consiste en ver y reconocer, con toda sencillez, lo que realmente es uno delante de Dios; en entender que uno, por sí mismo, no tiene como propio suyo más que el pecado, y que
todo lo demás es don gratuito de Dios. (Manual P. 26)
Ya puede estar encendido en deseos de escalar un puesto eminente en el ejército de su Reina; no basta: tiene que mostrarse capaz de recibir lo que tan ardientemente anhela María darle. Ahora bien, ¿de dónde vendrá su incapacidad? En el caso de un soldado de la tierra, provendrá de la falta de valor, de inteligencia, de salud física, etc.;
en un legionario de María, esa incapacidad vendría de la falta de
humildad. (Manual P. 27)
a) Aprender la humildad en la escuela de María
Muchas personas no saben lo que es la humildad. Algunos creen que es humilde quien niega hasta las cualidades que tiene. Eso no es humildad. Es mentira. Otros piensan que son humildes porque viven reconociéndose pecadores. Para la propia persona decirse pecadora es fácil. ¿Más será fácil que aceptemos cuando otros nos indican nuestros errores y pecados?
¿Qué es entonces la humildad? Es la verdad, con relación a nosotros mismos y a Dios. Esto tiene dos facetas: por un lado, reconocer de nosotros mismos que somos nada y pecado. De otro lado, reconocer también que tenemos muchas cosas buenas (dones naturales y gracias) que provienen enteramente de Dios. Es lo que María hizo: al mismo tiempo que se confesaba nada (Dios miró a la nada de su sierva), reconoce los grandes dones que Dios le concedió (El Todopoderoso hizo en mí grandes cosas).
La falta de humildad se manifiesta o en cerrar los ojos ante nuestra miseria, o en glorificarnos de lo que Dios nos dio en vez de glorificar únicamente a Él. Como San Pablo escribe a los Corintios: "¿Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido ¿por qué te alabas a ti mismo como si no lo hubieras recibido?" (1 Cor 4,7).
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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