|
6 (6)
Debe ser "un sacrificio vivo, consagrado, agradable a Dios, y no conforme a este mundo" (Rom. 12, 1-2) (Manual P. 8)
a) El legionario debe ser un sacrificio vivo
Los antiguos (paganos y judíos) ofrecían en sacrificio a Dios cosas y animales. El cristiano debe ofrecerse a sí mismo en unión con el sacrificio de Jesús. Ya en el Antiguo Testamento Dios afirmo: "Yo quiero amor y no los sacrificios, conocimiento de Dios mas que holocaustos" (Os 6,6). Por eso San Pedro afirma que los cristianos son "sacerdotes santos, para ofrecer sacrificios espirituales aceptados por Dios, a través de Jesucristo" (1 Pe 2,5). En ese sentido es que Jesús exige, de todo aquel que quiera seguirlo, que "renuncie a sí mismo y tome su cruz" (Mt 16,21; Mc 8,34; Lc 9,23).
Dios no quiere nuestras cosas; quiere nuestro corazón y todo nuestro ser.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me está diciendo?
¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?
(Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" -
Confesiones)
¿Qué decisiones debo tomar?
Continuar. . .
b)
Consagrado y agradable a Dios
Jesús varias veces en el Evangelio condenó el culto puramente exterior de los fariseos, que aparentaban piedad y, entre tanto, eran "sepulcros blanqueados" (Mt 23, 27). En nada adelantan los actos exteriores, sino hubiese una transformación interior de nuestra mente y de nuestro corazón. Eso, además, ya es proclamado por los profetas que repudian, por ejemplo el ayuno que coexistía con la injusticia y el odio:
"en el día en que hacéis ayuno, vais tras de vuestros intereses... juzgáis, más al mismo tiempo tenéis desavenencias y pleitos" (Is 58, 3-4).
Solo cuando procuramos ese cambio interior es que somos sacrificio santo y agradable a Dios.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me está diciendo?
¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?
(Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" -
Confesiones)
¿Qué decisiones debo tomar?
Continuar. . .
c)
No conforme a este mundo
Mundo aquí significa todo el modo de ser, de pensar y de actuar que se opone el Evangelio, Jesús es taxativo:
"Ninguno puede servir a dos Señores" (Mt 6, 24; Lc 16, 13). Juan advierte: "No améis el mundo y lo que hay en el mundo". El que ama al mundo, no vive el amor del Padre. Pues todo lo que hay en el mundo - concupiscencia de la carne (sensualidad), concupiscencia de los ojos (ambición) y orgullo de la vida (soberbia) - no viene del Padre, sino que procede del mundo" (1Jn 2, 15-16). Y Santiago:
"Quien pretende ser amigo del mundo es enemigo de Dios" (Stgo 4, 4).
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me está diciendo?
¿Qué es lo que Dios está deseando de mí?
(Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" -
Confesiones)
¿Qué decisiones debo tomar?
Continuar. . .
|