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En el legionario realmente olvidado de sí mismo ya no habrá obstáculos a las maternales influencias de María; y, así, Ella hará brotar en él nuevas energías y espíritu de sacrificio; y hará de él un buen soldado de Cristo (2 Tim. 2, 3), bien equipado para el duro servicio que en su profesión le espera. (Manual P. 29)
a) Olvidarse de sí mismo
Jesús es el modelo del olvido de sí mismo en beneficio de los demás. Como San Pablo escribe: "Él escogió la cruz en vez de la felicidad que se le ofrecía" (Heb 12,2). Y el propio Jesús nos muestra su ejemplo de completo desprendimiento de sí mismo, para el bien de todos nosotros, diciendo: "No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos" (Jn 15,13)
Ese olvido de sí mismo, supone un esfuerzo constante y difícil, pues nuestro amor propio, imperceptiblemente se insinúa en casi todos nuestros pensamientos, deseos y acciones.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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