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Cuanto hagamos nosotros por el Cuerpo místico de Cristo no es más que un complemento de sus cuidados (de María) (Manual P. 31)
a) La maternidad espiritual de María no tiene límite en el tiempo
La maternidad de María, en relación con todos los hombres reunidos por Cristo, es tan identificada con su misión y que no tiene límites en el tiempo. De ahí la afirmación del Concilio Vaticano II: "Esta maternidad de María en la economía de la gracia perdura ininterrumpidamente a partir del consentimiento que Ella fielmente prestó en la Anunciación, que bajo la cruz resueltamente mantuvo, hasta la consumación de todos los elegidos. Asunta a los cielos, no abandonó este salvador encargo ya que por su múltiple intercesión continúa granjeándonos los dones de la salvación eterna" (LG 62). Como cuido con extrema dedicación el cuerpo físico de Jesús en la cuna de Belén, en la humilde casa de Nazaret y al pie de la cruz, así continua cuidando su Cuerpo Místico.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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