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La divina Providencia ha querido contar con nuestra cooperación humana, para que el hombre se salve por el hombre.
Es verdad que María dispone de un tesoro de gracias sobreabundante; pero, sin nuestra ayuda, no puede
distribuirlas. (Manual P. 31-32)
Si su poder obedeciera solamente a su corazón, el mundo se convertiría en un abrir y cerrar de ojos; pero tiene que esperar a disponer de elementos humanos. (Manual P. 32)
a) María desea ardientemente distribuir los superabundantes tesoros de la gracia
De que está lleno su corazón. "Medianera de la gracia" (RM 41). Ella sabe que no nos recibió solo para sí, sino para "cuidar de los hermanos de su Hijo, que aún peregrinan" (LG 62).
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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