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No es lícito cubrir, con
la apariencia de un espíritu dependiente de María, faltas de energía y
método. Ha de ser todo lo contrario: tratando -como tratamos aquí- de
trabajar con María y por María tan mancomunadamente, es menester que le
ofrezcamos a Ella lo más que podamos y lo mejor. (Manual P. 32-33)
a) El trabajo legionario nunca es actividad enteramente personal
Es importante que tengamos conciencia de que el trabajo legionario
nunca es una actividad enteramente personal.
Trabajamos con María (Diríamos mejor: María trabaja por medio de
nosotros) y por María, a quien queremos servir como sus soldados,
en íntima unión con Ella, de quien depende el éxito de nuestra actividad
apostólica.
Esa conciencia nos ayudará a combatir todo el sentimiento de vanidad o de
desánimo, como también de egoísmo é inestabilidad.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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