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Ambos han de colaborar sin reserva: si el legionario es fiel al espíritu de este contrato, María nunca fallará.
Luego la suerte de la empresa está en manos del legionario: depende de si contribuye o no con todas las dotes de su inteligencia y con todo el esfuerzo de su voluntad, elevados a su máximo rendimiento mediante el método riguroso y la perseverancia. (Manual P. 33)
a) El apostolado exige fuerzas extraordinarias
El trabajo apostólico, por más simple que a veces parezca, exige fuerzas que ninguno de nosotros posee, pues se trata de cambiar corazones y mentes; traer al buen camino a personas empedernidas en el mal o acomodadas en un cristianismo flojo y sin compromisos. Nuestra esperanza segura es que tenemos al lado nuestro a la "Virgen fiel", a quien esa conversión interesa mucho más que a nosotros. Esto debe ser para nosotros fuente de firmeza y tranquilidad aún en las más difíciles.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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