Si uno no puede dar de sí más que poco, pero ese poco lo da de todo corazón, seguro que acudirá María con todo su poder de Reina, y cambiará ese débil esfuerzo en fuerzas de gigante. (Manual P. 35)

a) Cuando parece imposible
Hay legionarios bien intencionados que quedan tristes porque en ciertas circunstancias de lugar, o de las personas con quienes trabajan, poca cosa pueden hace más que estar presentes y rezar. No se trata de falta de celo o de búsqueda de nuevos métodos, sino de condiciones tales que les impiden una acción más eficaz. Pensemos por ejemplo en esos países donde el simple hecho de hablar de Cristo es un crimen, o en personas tan malas que solo de tener a la vista a personas que quieran hablarles de Dios o de religión, se llenan de cólera. Solo les resta en ese caso, su presencia con inalterable blancura y la vigilancia para aprovechar la primera oportunidad para entrar en acción. Cf Manual Cap. 39, ítem 4, P. 338-340: Acción simbólica.

Después dialogar con Jesús y María y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?

¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?

¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar? 

Continuar. . .