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Aunque se diera el legionario a una obra con intensidad diez veces mayor de la que es menester para dejarla perfecta, no se desperdiciaría ni una tilde de su trabajo. Pues, ¿acaso no trabaja sólo por María, y por llevar a cabo los planes y designios de su Reina? (Manual P. 35)
Nada se pierde de cuanto se confía en manos de la hacendosa Madre de familia de Nazaret. (Manual P. 35)
a) ¿Para qué tanto esfuerzo?
Puede suceder que a veces estemos juzgando exagerado nuestro celo. Para realizar "bien" nuestro trabajo, podríamos "economizar" esfuerzos pues la tarea es relativamente fácil. Esa visión errada es consecuencia de usar criterios humanos y matemáticos en la evaluación de las acciones. La viuda del Evangelio (Lc 21, 1-4) dio con sus dos pequeñas moneda más que los otros. La generosidad de la entrega nunca queda sin recompensa.
El valor de un alma merece ciertamente, mucho más de lo que podríamos dar.
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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