Este principio fundamental de nuestra alianza legionaria con María: el legionario tiene que contribuir con todo lo que tenga; a María no le corresponde suplir lo que el legionario no quiere dar. No haría Ella bien en relevarle en los esfuerzos, el método, la paciencia y la reflexión con que debe contribuir a la economía divina. (Manual P. 35)
María desea dar a manos llenas; pero no puede hacerlo sino mediante el alma generosa. (Manual P. 35)


a) Un contrato bilateral exigente
Un contrato bilateral incluye necesariamente obligaciones intransferibles de parte a parte. Por eso, si de un lado el legionario tiene el derecho de esperar de María las gracias indispensables para realizar su trabajo y esperar los frutos de su apostolado, María espera que también el legionario dé la contribución que le corresponde. María ciertamente no fallará. De su parte, Ella desea ardientemente dar en gran cantidad todo lo que el legionario necesita, más no puede sustituirlo.

Después dialogar con Jesús y María y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?

¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?

¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar? 

Continuar. . .