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Según las vibrantes palabras de Newman: "Cuando servimos, reinamos; cuando damos, poseemos; cuando nos rendimos, entonces somos vencedores". (Manual P. 39)
a) Cuando servimos, reinamos.
De sí mismo dice Jesús: "El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino a servir (Mt 20,28; Mc 10,45). "En medio de vosotros estoy como el que sirve" (Lc 22,27). Y San Pablo escribe a los Filipenses que Cristo asumió la condición de siervo y se humilló hasta soportar el infamante suplicio de la cruz (Fil 2,7-8).
Pero, fue justamente por su humillación que Él fue glorificado. Por eso, San Pablo, en el texto citado de la carta a los Filipenses agrega: "Por eso Dios lo engrandeció y le dio el Nombre que está sobre todo nombre". (Fil 2,9). Y es el propio Jesús que dice: "Y Yo cuando haya sido levantado de la tierra (crucificado), atraeré a todos a mí" (Jn 12,32). Y enseña: "Y el que quiera ser el primero, se hará esclavo de todos" (Mc 10,44)
Es por eso también que María, por considerarse "sierva" y reconocer su "pequeñez"
("Dios miró la humildad de su sierva"), fue considerada la "Bendita tú eres entre las mujeres"
(Lc 1,42), a quien exaltarán todas las generaciones (Lc 1,48).
Después dialogar
con Jesús y María y preguntarse:
¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?
¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?
¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)
¿Qué resoluciones debo tomar?
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