Especialmente, los legionarios pueden servirse para este fin del rosario; y no sólo porque el rosario es una devoción de primera categoría al Espíritu Santo -por ser la oración principal a la Virgen-, sino también porque su contenido -los veinte misterios-conmemora las principales intervenciones del Espíritu Santo en la obra de nuestra redención. (Manual P. 45)

a) El Rosario es una excelente devoción al Espíritu Santo
Porque es la principal forma de devoción a Nuestra Señora. No se puede comprender la posición de María en la obra de la salvación sin ver al mismo tiempo la actuación del Espíritu Santo. "El Espíritu Santo descenderá sobre ti" (Lc 1,35). Si María es la Madre de Jesús, se debe a la acción del Espíritu Santo. Al mismo tiempo, no se puede olvidar que la presencia de María es portadora del Espíritu Santo. Así fue en la visita a Santa Isabel, cuando el precursor de Jesús fue santificado en el seno de su madre (Lc 1,44). Igualmente fue en el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles reunidos con María en el Cenáculo (He 1,14).

Después dialogar con Jesús y María y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?

¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?

¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar? 

Continuar. . .