Si la Legión no impone a sus miembros ninguna obligación concreta en este particular, es porque las facilidades para cumplirla dependen de muy variadas condiciones y circunstancias. Mas, preocupada de su santificación y de su apostolado, la Legión les exhorta, y les suplica encarecidamente que participen en la Eucaristía frecuentemente -todos los días, a ser posible-, y que en ella comulguen. (Manual P. 48)

a) Los legionarios y la Misa
La Legión insiste y suplica a los legionarios a que participen con frecuencia, si fuese posible hasta diaria, de la Santa Misa. De allí la estima que tiene por los miembros pretorianos (M 104) y adjutores (M 108), que se comprometen a participar diariamente de la Misa y de la comunión. Entre las razones de la valoración de la misa y la comunión, recordamos:
- Participamos del sacrificio redentor de Cristo y de la aplicación de los frutos de ese sacrificio. Por eso, no hay ninguna otra devoción que se le pueda comparar. Lamentablemente mucha gente que no pierde una novena o una procesión, no siente pesar de no participar de la Misa cuando podría hacerla a costa de un pequeño sacrificio.
- Nos unimos a toda la Iglesia que realiza con Cristo el sacrificio eucarístico. En una Misa, celebrada en la capilla de un convento o en una distante y abandonada capilla rural, esta presente toda la Iglesia Universal.
- Vivenciamos nuestro sacrificio cotidiano, lo que nos ayudará a transformar toda nuestra vida, en una ofrenda a Dios y a realizar nuestro "sacerdocio santo", por el cual ofrecemos "sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo Jesús" (1 Pe 2,5)

Después dialogar con Jesús y María y preguntarse:

¿Qué es lo que Dios me esta diciendo?

¿Qué es lo que Dios esta deseando de mí?

¿Aquí es importante recordar lo que dice San Agustín "Vuestro siervo más fiel, Señor, es aquel que se dispone a desear antes, lo que oye de Vos, que lo que el mismo desea oír" - (Confesiones)

¿Qué resoluciones debo tomar? 

Continuar. . .