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EL SEMINARISTA Y LA LEGION DE MARIA Para Seminaristas, Diáconos y los recién ordenados. Por Frank Peffley y Marcus Pollard Traducido al español por la Hna. Ericka Block de Yáñez, expresidenta y corresponsal del Senatus de Lima.
Publicado por MARIA LEGIONIS, suplemento Norteamericano de la Revista de la Legión de María. La Legión de María es básicamente una organización laica, que ofrece un medio probado de santidad a sus miembros y a entusiastas apóstoles de la Iglesia. Pero su éxito está en último término en las manos del sacerdote: La experiencia ha demostrado que su efectividad puede ser en gran medida reducida ó tremendamente mejorada por el modo en que el sacerdote la acepta y la maneja. Eso por sí mismo, sería un motivo suficiente para educar a los seminaristas y sacerdotes acerca de la Legión de María. Pero más importante aún, es que la Legión da un apoyo mayor de parte de la feligresía debido a que ofrece al sacerdote un sólido método, Mariano, centrado alrededor de Cristo para santificar a la gente y un sistema único, comprobado para alimentar a los apóstoles laicos. Estas personas agraciadas no sólo dependen de la ayuda del sacerdote para discernir y fomentar su llamado personal a la santidad, sino que también proveen al sacerdote con invalorables cooperadores para la extensión de su misión parroquial. LA FELIGRESIA NECESITA AL SACERDOTE Como futuro sacerdote, el principal deber del seminarista será santificar a su gente. Esto se logrará principalmente celebrando la Misa, los sermones y la administración de los
Sacramentos. El sacerdote debe ayudar a su feligresía y esforzarse hacia la santidad (Decreto sobre el Ministerio y Vida de los Sacerdotes, 5) y cumplir su obligación de extender su fe Católica (Decreto sobre el Apostolado de los Laicos,
3). El Concilio Vaticano segundo dejó bien claro que cada miembro de la Iglesia tiene la "obligación de extender la Fe con lo mejor de sus
habibilidades" (Constitución Dogmática de la Iglesia, 17) Será el deber del sacerdote el ofrecer a sus parroquianos los medios por los cuales ellos pueden lograr que sus vocaciones crezcan en santidad y que evangelicen, El deber de evangelizar es asignado a la feligresia por la recepción de los Sacramentos del Bautizo y la Confirmación y por el llamado personal de Cristo (Apostolado de los Laicos, 3). A una parte de la feligresía se le da carismas apostólicos específicos para la edificación. de la Iglesia (Constitución sobre la Iglesia, 12). Estos miembros de la feligresía son especialmente advertidos; (como todos los feligreses, dependiendo de las gracias que hayan recibido, de que su salvación esta en peligro "si ellos fallan en responder en pensamiento, palabra y obra a esa gracia"
(Constitución sobre la Iglesia, 14). Como resultado de esa preocupación semejante a la de Cristo por su rebaño, el sacerdote se ocupa de que sus parroquianos respondan a los dones que Dios les ha dado, como los cánones 528 y 529 del nuevo Código de la Ley Canónica especifican. Además, un sacerdote humilde e iluminado se dará cuenta que no puede cumplir las responsabilidades apostólicas de la Iglesia por si mismo y que necesita la ayuda de la feligresía (Constitución sobre la Iglesia, 30). LA LEGION EN EL SEMINARIO Con el "praesidium" (unidad básica local) de la Legión de María en el Seminario, un joven puede familiarizarse, y más aún, volverse un experto en un sistema que luego puede usar tanto para santificar a su gente como para formarlos en apóstoles laicos. Se dará cuenta que la Legión es una herramienta, un instrumento pastoral que, cuando es aplicado apropiadamente por el sacerdote, puede proveer a la feligresia con un sistema que incrementa sus conocimientos de la
fe Católica, desarrolla su vida de oración y simultánemanete lleva esa
fe a otros. Con referencia a la formación pastoral que un hombre debería conseguir en el Seminario, la carta de 1970 de la Santa Sede sobre formación Sacerdotal declara que él debería ser capaz de reclutar "el apoyo de
la feligresía para fomentar y desarrollar su propio apostolado especial" (Un esquema Básico para Entrenamiento Sacerdotal, 95). A Y U D A P A R A S A C E R D O T E S O C U P A D O S Una vez que un sacerdote es ordenado usualmente se vuelve muy ocupado. Su agenda está llena de citas, reuniones, instrucciones para los conversos y parejas comprometidas, horas santas, visitas al hospital local, etc. Puede pensar que el ser un director espiritual de un praesidium además de todo esto, le tomaría mucho de su tiempo, desde que la reunión semanal de la Legión usualmente dura una hora y media. Pero, aunque parezca extraño decirlo, esa hora y media podría equivaler a hacer treinta horas de trabajo pesado cada semana. Aquí está el por qué: L A S T R E S " C " El sacerdote podría usar a sus Legionarios para que logren los tres tipos de trabajo apostólico: CONSOLACION
- CONSERVACION - y CONVERSION. ALCANCE QUE INCLUYE TODO La mayoría de los sacerdotes son asignados a una parroquia dentro de la diócesis a la que pertenecen. De acuerdo al
"Código de la Ley Canónica", los Sacerdotes parroquiales tienen una responsabilidad hacia todas las almas que viven dentro de los límites parroquiales (Código, Canón 528). Esto incluye a Católicos practicantes, alejados y no Católicos. ¿Cómo podría un sacerdote esperar poder visitar o entrar en contacto personal con toda esta gente si no movilizara toda su feligresía para visitarlos en su nombre?. Esto lo hacen regularmente los legionarios en su programa de evangelización puerta a puerta (un trabajo que distingue a la Legión), donde cada casa dentro de los límites parroquiales es visitada y se establece así contacto amistoso cuando se hacen las visitas subsiguientes. ¿ M A S T R A B A J O P A R A E L S A C E R D O T E ? ¿Pero no significa esto, después de todo, menos trabajo para el sacerdote?. No necesariamente. Mucho de este trabajo no cubierto podrían retomarlo los praesidia de la parroquia. Por ejemplo, los legionarios podrán continuar visitando a los ancianos y los discapacitados; podrían dar las instrucciones individuales a largo plazo para aquellos que quieran entrar a la iglesia, preparándoles para sus "exámenes finales" con el sacerdote; podrían establecer contactos con niños que no están atendiendo al Catecismo, etc. Por supuesto que el sacerdote se ocuparía de los casos matrimoniales y otros casos de naturaleza más delicada y los legionarios podrían seguir cuidándolos posteriormente en forma especial y confidencial en su
nombre. E L P R O P I O C U E R P O M Í S T I C O D E L S A C E R D O T E Así como el Señor añadió a Sí Mismo a los Apóstoles como los primeros miembros de SU CUERPO MÍSTICO, de la misma manera el Sacerdote de la Legión (un
alter Cristus) se puede decir que"tiene miembros", es decir, tiene "un cuerpo místico". Esto significa que tiene extensiones de sí mismo yendo a lugares y tocando gente que no podría tocar jamás. Su sacerdocio conoce una cierta plenitud desde que él ofrece a sus parroquianos una
vocación laica, una participación en su propio sacerdocio aunque todavía genuinamente "laica" en su expresión (un subproducto de este arreglo en la vida del sacerdote es el efecto de un grupo de católicos fieles que comparten la visión que él tiene de su propia vocación. Muchas veces ellos se convierten en un círculo de amigos sanos y leales. en. medio de los cuales el sacerdote célibe puede moverse con comodidad y encontrar un ambiente que le ayude a contrarrestar el peligro vocacional de la soledad). LOS EMBAJADORES DEL SACERDOTE La Legión lleva al sacerdote al pueblo, no siempre en persona pero si en influencia. Debido a que la Legión es laica, sus recursos son innumerables, sin embargo trabaja en unión inseparable con el sacerdote. Ellos van como "sus misioneros, como sus representantes. San Pío X ha dicho, "Lo que es más necesario en estos momentos es el tener en cada Parroquia un grupo de Laicos al mismo tiempo virtuosos, iluminados, comprometidos y realmente apostólicos". Un grupo de gente laica dedicada, hombres y mujeres de todas las edades, compartiendo la visión del sacerdote, debería tener una presencia en cada parroquia porque sin un grupo de esta naturaleza, el sacerdote solo podrá realizar una fracción de su potencial. Pío X escribió que "El apostolado laico debe ser considerado por los sacerdotes como una definida parte de sus ministerios, y por los fieles como un deber de su vida Cristiana". Los sacerdotes podrían ofrecer a cada grupo, en especial a la juventud y niñez, una oportunidad de ser espiritualmente activos en la Iglesia motivándolos a ingresar a los praesidia juveniles (11 a 14 años), a los intermedios (de 15 a 18 años) y a los semilleros (a los menores de 10 años ). ESCUCHANDO EL LLAMADO DEL VATICANO II Es solo cuestión de tiempo antes que la gente se de cuenta que la Legión de María es exactamente lo que los Documentos del Vaticano II están pidiendo para la Iglesia. Este Concilio Vaticano declaró que cada católico tiene la obligación de esforzarse por la santidad propia y por ser apostólico; por aprender más acerca de su Fe y por ayudar a transformar el orden temporal. El Concilio llamó a la movilización a todos los laicos Católicos (Decreto sobre los Laicos, 3) lo cual es casi imposible sin una organización como la Legión de María. Más aún, el Concilio sostuvo que Nuestra Señora era el modelo y fuente del Apostolado en la Iglesia. María es el apóstol preeminente, no solamente por su ejemplo, sino también por la Divina Voluntad, y por el rol indispensable de transmitir la vida de gracia (Decreto sobre los Laicos, 4). La Legión no solamente tiene a María como su ejemplo, sino que exhorta a sus miembros a vivir sus vidas en unión con Ella, una espiritualidad respaldada por el Papa Juan. Pablo II en su Encíclica MADRE DEL REDENTOR, donde él presenta a la "Verdadera Devoción de María" de San Luis de Montfort. Pío XI también pedía que el apostolado laico fuera llevado en dependencia total de la Madre de Dios y en completa cooperación con el sacerdote. El Concilio Vaticano II demanda una evangelización: laica y demanda lealtad hacia los pastores, Obispos y al Magisterio (Constitución sobre la Iglesia, 37). Desde sus primeros días la Legión ha cumplido y continuará cumpliendo estos pedidos, habiendo hecho de la Evangelización su primerísima prioridad y habiendo enmarcado en su Constítución la necesidad de obtener permiso del Ordinario de una diócesis y del Pastor de una Parroquia con el fin de organizar la Legión allí y poder trabajar. AHORA ES EL MOMENTO El momento de aprender acerca de la Legión es, como seminarista, cuando los deberes del sacerdocio
todavía están más adelante. Algunos seminaristas son lo suficientemente afortunados en tener uno o dos praesidia en su seminario, mientras que otros podrían obtener permiso para comenzar uno si lo pidieran. Al entrenar un grupo de diez futuros sacerdotes de la Legión: se estaría en efecto influenciando a miles y miles de almas y al mismo tiempo ayudando a asegurar aquellas diez vocaciones sacerdotales. Al usar a la Legión cada uno de estos sacerdotes podría multiplicar su influencia 30, 60 y 100 veces. Si un seminarista no pudiera ser miembro de la Legión durante el año escolar, podría unirse al praesidium parroquial en la vecindad durante el verano y durante las vacaciones entre semestres. Si esto no fuera posible, podría estudiar el Manual de la Legión por su cuenta; porque es un clásico espiritual disponible en cuarenta lenguas y dialectos, que contiene un tesoro de vida interior sabiduría práctica para el laico apostólico moderno. El estar en la Legión mientras se es seminarista no requiere un montón de tiempo, desde que el apostolado impartido a cada joven por el seminario mismo seria suficiente para el apostolado de la Legión. La reunión semanal y la oración diaria de la CATENA (que comprende principalmente el Magníficat) serían los únicos otros deberes de los miembros. Las reuniones del praesidiun en el seminario serian conducidas del mismo modo que las reuniones usuales de la parroquia y, de esta manera se estaría educando al futuro sacerdote en el sistema apropiado y en el espíritu de la Legión. Las reuniones serían un campo de entrenamiento, proveyendo a la Iglesia con futuros directores espirituales y expertos en el sistema de la Legión.
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